Si tienes enfermedad de Crohn o Colitis, lo que comes puede afectar tus síntomas. Pero es diferente para cada persona. Esta información tiene como objetivo ayudarte a alimentarte bien con Crohn o Colitis y a tomar decisiones informadas sobre tu dieta.
Datos clave sobre la alimentación
Si tienes Crohn o Colitis, lo que comes puede afectar tus síntomas. Pero es diferente para cada persona. No existe una dieta específica que funcione para todas las personas con Crohn o Colitis. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra.
Es importante intentar seguir una alimentación saludable y equilibrada que te aporte todos los nutrientes que necesitas para mantenerte bien.
No necesitas limitar la cantidad de fibra que consumes, a menos que tengas un estrechamiento (estenosis) en el intestino.
Puede que necesites tomar suplementos si tienes niveles bajos de ciertos nutrientes.
Habla siempre con tu médico, tu equipo de EII o un dietista antes de hacer cambios importantes en tu dieta.
Alimentación, Crohn y Colitis
Alimentación, digestión e intestino
Tu intestino es un tubo largo que comienza en la boca y termina en el ano. Descompone los alimentos para que tu cuerpo pueda obtener energía y nutrientes. A esto se le llama digestión. Los músculos de las paredes del intestino empujan los alimentos hacia adelante con un movimiento en forma de onda.
El intestino
Cuando comes, los alimentos bajan por el esófago hasta el estómago. El estómago produce ácido, que elimina microorganismos. También mezcla los alimentos hasta convertirlos en una sustancia de consistencia similar a una papilla. Luego, los alimentos pasan al intestino delgado.
El intestino delgado descompone los alimentos y absorbe la energía y los nutrientes. Lo que no se absorbe pasa al intestino grueso.
El intestino grueso absorbe el líquido de los alimentos. Esto normalmente deja residuos sólidos: las heces.
El cuerpo almacena las heces en una parte del intestino grueso llamada recto hasta que vas al baño.
Por lo general, los alimentos tardan entre 1 y 4 días en recorrer todo el intestino. Pero esto puede variar mucho de un día a otro, de una persona a otra y según lo que hayas comido.
¿Cómo afectan el Crohn y la Colitis a la alimentación y la digestión?
El Crohn y la Colitis causan inflamación en el intestino.
El Crohn puede causar inflamación o úlceras en cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano.
La Colitis causa inflamación en el intestino grueso.
Si el intestino delgado está inflamado, puede que no absorbas nutrientes o líquidos tan bien como de costumbre. Si tienes Crohn, puede resultarte difícil obtener toda la energía que tu cuerpo necesita. También podrías tener niveles bajos de algunas vitaminas y minerales. Si el intestino grueso está inflamado, es probable que absorbas la mayoría de los nutrientes, pero puede que no absorbas suficiente líquido de los alimentos o bebidas.
Cuando no te encuentras bien, también puede ser difícil consumir suficientes nutrientes adecuados para mantenerte saludable y conservar un peso adecuado. Puede que no tengas mucho apetito o que solo toleres ciertos alimentos. Puedes perder peso sin proponértelo. Algunas personas pueden aumentar de peso. Esto puede deberse a cambios en la dieta o como efecto de algunos tratamientos para Crohn o Colitis, como los corticoides.
Muchas personas con Crohn o Colitis cambian lo que comen para intentar controlar su enfermedad. Esto puede dificultar conseguir el equilibrio adecuado de nutrientes. También puede cambiar tu relación con la comida.
La alimentación es una parte importante y social de la vida. A veces puede resultar frustrante o triste no poder disfrutarla plenamente, especialmente durante un brote o en la recuperación posterior.
Muchas personas dicen que ya no disfrutan la comida como antes. Cambiar la dieta también puede afectar la vida familiar, especialmente si no comes lo mismo que las personas con las que vives. Hasta 1 de cada 4 personas con Crohn o Colitis evita comer fuera de casa o acudir a eventos sociales que implican comida. Esto puede hacerte sentir excluido o culpable por rechazar alimentos. Algunas personas encuentran útil llevar comida preparada de casa cuando asisten a reuniones donde puede haber alimentos que no toleran.
Muchas personas consideran útil aprender más sobre alimentación y nutrición. Han observado que tomar decisiones informadas sobre la comida tiene un efecto positivo en su salud general.
¿Puede la alimentación causar Crohn o Colitis?
No hay evidencia de que un alimento específico cause Crohn o Colitis. No hay nada que hayas hecho diferente que hubiera evitado desarrollar la enfermedad.
No se sabe exactamente qué causa el Crohn o la Colitis. Probablemente sea una combinación de factores.
La alimentación puede afectar la salud de muchas maneras. Es una relación compleja. Los alimentos pueden tener efectos directos sobre el revestimiento del intestino. Pueden influir en el sistema inmunitario. También pueden modificar el equilibrio entre bacterias beneficiosas y bacterias potencialmente dañinas que viven en el intestino. Por lo tanto, lo que comes podría influir en el riesgo de desarrollar Crohn o Colitis, pero todavía no hay suficiente evidencia para afirmarlo con certeza.
Los alimentos ultraprocesados podrían aumentar el riesgo de desarrollar Crohn. Contienen aditivos como colorantes, conservantes y edulcorantes. Incluyen productos como pasteles industriales, galletas, bollería, dulces, comidas preparadas, embutidos y panes y cereales industriales. Suelen tener alto contenido en azúcares, sal y grasas poco saludables, y bajo contenido en fibra, vitaminas y minerales.
Una dieta rica en ácidos grasos omega-3, alta en frutas y verduras y baja en ácidos grasos omega-6 podría reducir el riesgo de desarrollar Crohn o Colitis. Los omega-3 se encuentran en alimentos como pescados grasos, verduras de hoja verde, frutos secos y semillas.
¿Puede la alimentación causar brotes?
La mayoría de las personas con Crohn o Colitis sienten que ciertos alimentos pueden desencadenar brotes. Pero hasta ahora hay muy poca evidencia científica que lo demuestre. Se sigue investigando para comprender mejor cómo la dieta influye en los brotes.
¿Puede la alimentación desencadenar síntomas?
Algunas personas notan que lo que comen tiene poco efecto en sus síntomas. Otras encuentran que ciertos alimentos los empeoran y que reducirlos ayuda. Algunas personas pueden notar que los alimentos picantes agravan sus síntomas.
Puedes usar un diario de alimentos para identificar si algún alimento parece afectar tus síntomas. Si detectas posibles desencadenantes, es buena idea comentarlo con tu equipo de EII o con un dietista antes de hacer cambios importantes en tu dieta.
Es importante no eliminar alimentos sin consultar antes con un profesional sanitario. Podrías dejar de obtener nutrientes que tu cuerpo necesita.
Los cambios en los síntomas tras comer ciertos alimentos no siempre significan que tu enfermedad esté activa o en brote. Algunos alimentos pueden provocar molestias incluso en personas sin Crohn o Colitis.
Cuando la enfermedad está activa, puede ser difícil distinguir si un alimento específico causa síntomas o si estos se deben al brote. A menudo es más fácil identificar posibles desencadenantes cuando los síntomas están controlados.
¿Puede la alimentación curar el Crohn o la Colitis?
No hay evidencia de que seguir una dieta específica pueda curar el Crohn o la Colitis.
Puede que escuches hablar de personas que controlan su enfermedad solo con la dieta, o de dietas que prometen curarla. No hay evidencia que respalde estas afirmaciones. Además, muchas de estas dietas restringen alimentos o grupos completos de alimentos, lo que puede provocar carencias nutricionales si se siguen durante mucho tiempo.
Sin embargo, existen tratamientos nutricionales eficaces que a veces se prescriben para tratar el Crohn.
Alimentación con Crohn o Colitis
Qué dicen las guías
Los investigadores coinciden en que la dieta es importante en el Crohn y la Colitis. Pero actualmente no hay suficiente evidencia de alta calidad para determinar con precisión qué alimentos son beneficiosos o perjudiciales. Además, la respuesta puede variar mucho entre personas. Algunos alimentos empeoran los síntomas en ciertas personas y no afectan a otras. No existe una dieta única que funcione para todos.
Qué recomiendan las guías
La mayoría de los especialistas coinciden en que es importante seguir una alimentación saludable y variada que proporcione todos los nutrientes necesarios.
No se recomienda eliminar completamente alimentos o grupos de alimentos, ya que podrías perder nutrientes esenciales.
Si es posible, incluye una amplia variedad de frutas, verduras, frutos secos, semillas, proteínas y cereales integrales.
Intenta limitar los alimentos con alto contenido en grasa, azúcar y sal, especialmente las grasas animales y las carnes procesadas.
No necesitas limitar la fibra, salvo que tengas una estenosis intestinal.
Incluye alimentos ricos en vitaminas y minerales, como frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, proteínas magras y lácteos o sus alternativas.
Habla siempre con tu médico, equipo de EII o dietista antes de hacer cambios importantes.
Puede haber momentos en que tu equipo de EII recomiende ajustes específicos en la dieta si:
Tienes una estenosis
No estás obteniendo todos los nutrientes necesarios
Presentas síntomas que podrían mejorar con cambios dietéticos
Necesitas tratamiento nutricional
¿Por qué es difícil investigar sobre alimentación y salud?
La alimentación varía mucho según edad, preferencias y estilo de vida. Lo que una persona considera una dieta “normal” puede ser diferente para otra. Esto dificulta estudiar su impacto.
Las investigaciones suelen usar cuestionarios sobre lo que las personas han comido. Pero es difícil recordar con exactitud todo lo ingerido. Cada comida contiene muchos ingredientes distintos, y las cantidades pueden variar. Incluso si dos personas comen el mismo plato, pueden usar ingredientes o métodos de cocción diferentes. Todo esto hace complicado demostrar si un alimento específico ayuda o perjudica a las personas con Crohn o Colitis.
Alimentación saludable
Si tienes Crohn o Colitis, puede resultar difícil seguir una dieta equilibrada. Esto aumenta el riesgo de malnutrición. La malnutrición significa no recibir la cantidad adecuada de energía o nutrientes. Puede ser por déficit, exceso o desequilibrio. Esto puede dificultar la cicatrización y la respuesta frente a infecciones.
Durante un brote puede ser más difícil comer bien. Cuando la enfermedad está controlada, una dieta variada y equilibrada ayuda a obtener la energía y los nutrientes adecuados, beneficiando la salud general.
Frutas y verduras
Se recomienda intentar consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras variadas.
Deben representar más de un tercio de los alimentos que consumes. Pueden ser frescas, congeladas, deshidratadas o en conserva. Son una buena fuente de vitaminas, minerales y fibra.
Consulta con tu equipo sanitario si tienes dificultades para consumirlas, por ejemplo, si tienes una estenosis. Las verduras peladas y bien cocidas pueden ser más fáciles de digerir.
Alimentos ricos en almidón
Si es posible, basa tus comidas en alimentos ricos en almidón.
Deben representar más de un tercio de tu alimentación. Aportan energía y nutrientes. Incluyen:
Pan
Patatas
Arroz
Pasta
Cereales de desayuno
Elige versiones integrales cuando sea posible y deja la piel de las patatas, ya que contiene más fibra.
Legumbres, pescado, huevos, carne y otras proteínas
Se recomienda incluir fuentes de proteína como parte de una dieta equilibrada. Si consumes pescado, intenta incluir dos porciones por semana, una de ellas de pescado graso.
El cuerpo necesita proteínas para crecer y repararse. También aportan vitaminas y minerales.
Intenta reducir el consumo de carnes rojas, carnes grasas o procesadas. Las legumbres y otras fuentes vegetales son buenas alternativas.
Una nota sobre la fibra
La fibra es un tipo de carbohidrato presente en alimentos vegetales. Ayuda al funcionamiento intestinal al dar volumen y suavidad a las heces. Se recomienda un consumo de 30 g al día. Muchas personas con Crohn o Colitis consumen menos fibra de la recomendada. Algunas la evitan porque sienten que empeora sus síntomas. Las guías actuales indican que, salvo que exista una estenosis, no es necesario limitarla cuando la enfermedad está controlada.
Alimentos ricos en fibra incluyen:
Alimentos ricos en almidón
Legumbres
Frutas y verduras
Durante un brote puede ser difícil consumir suficiente fibra, pero cuando los síntomas mejoran es importante volver a una alimentación equilibrada.
Lácteos y alternativas
Incluye algunos lácteos o alternativas.
Son buenas fuentes de proteínas, vitaminas y minerales, especialmente calcio. Incluyen leche, queso y yogur. Opta por versiones con menos azúcar cuando sea posible.
Las alternativas vegetales incluyen bebidas de soja, avena o frutos secos. Si las consumes, procura que no tengan azúcares añadidos y estén enriquecidas con calcio.
Aceites y grasas
Consume pequeñas cantidades de aceites y grasas insaturadas.
Las grasas aportan mucha energía, por lo que solo se necesitan pequeñas cantidades. Existen diferentes tipos de grasa. Las insaturadas, como el aceite de oliva, pescado o frutos secos, son más saludables que las saturadas.
Alimentos para consumir con menor frecuencia
Si eliges alimentos con alto contenido en grasa, sal o azúcar, intenta consumirlos con menos frecuencia y en pequeñas cantidades.
Incluyen:
Galletas
Pasteles
Snacks salados
Helados
Bebidas azucaradas
No es necesario eliminarlos completamente, pero conviene moderarlos, especialmente si tienes exceso de peso.
Bebidas
Intenta beber de 6 a 8 vasos de líquidos al día.
Puede ser agua, té, café, leche baja en grasa o bebidas sin azúcar. Los zumos y batidos cuentan, pero son altos en azúcar, por lo que conviene limitarlos a un vaso pequeño al día cuando te encuentres bien.
Alcohol
No hay suficiente evidencia de alta calidad para confirmar si el alcohol aumenta el riesgo de brotes. Muchas personas informan que empeora sus síntomas.
Si decides beber alcohol, hazlo con moderación.
Dónde obtener asesoramiento
Puede ser difícil encontrar información fiable sobre alimentación en Crohn y Colitis. A veces la información es contradictoria. Muchas personas recurren al método de prueba y error, pero esto puede llevar a deficiencias nutricionales. Ten cuidado con la información en internet, ya que puede no ser fiable.
Si tienes dudas, consulta con tu médico o equipo de EII. Pueden derivarte a un dietista.
Dietista o nutricionista
Los dietistas son profesionales sanitarios cualificados que pueden evaluar y tratar problemas dietéticos relacionados con enfermedades.
Los nutricionistas pueden ofrecer orientación general sobre alimentación. No todos tienen formación regulada ni están capacitados para tratar condiciones médicas específicas.
Tratamientos nutricionales
Nutrición enteral y parenteral
Si estás en un brote de Crohn, tienes dificultades para obtener suficientes nutrientes a través de la alimentación o tu intestino no está funcionando adecuadamente, puede que necesites tratamiento nutricional.
Los tratamientos nutricionales proporcionan la energía y los nutrientes que tu cuerpo necesita. Existen dos formas principales:
Nutrición enteral: nutrición líquida que se bebe o se administra a través de una sonda
Nutrición parenteral: nutrición líquida administrada por vía intravenosa
Nutrición enteral
La nutrición enteral consiste en una dieta líquida. Se presenta como bebida preparada o como polvo para mezclar con agua. Puede beberse o administrarse a través de una sonda que va directamente al aparato digestivo. Está nutricionalmente equilibrada y aporta la energía y los nutrientes necesarios.
Dependiendo del motivo por el que la necesites, puede utilizarse en lugar de los alimentos sólidos. Esto se denomina nutrición enteral exclusiva. O puede utilizarse junto con otros alimentos y bebidas. Esto se denomina nutrición enteral parcial.
Nutrición enteral exclusiva
La nutrición enteral exclusiva es una dieta únicamente líquida. A veces se utiliza para tratar el Crohn, especialmente en niños. No es útil para personas con Colitis Ulcerosa. En ocasiones puede utilizarse en brotes graves o antes de una cirugía relacionada con Crohn.
La nutrición enteral exclusiva suele ser el tratamiento de primera elección en niños con Crohn. Es tan eficaz como los corticoides para controlar la enfermedad. También mejora el crecimiento y el estado nutricional en niños con Crohn.
Puede ayudar a mejorar los síntomas en un plazo aproximado de 10 días.
Se necesitan entre 6 y 8 semanas para que contribuya a la cicatrización de la mucosa intestinal. Seguir una dieta exclusivamente líquida durante este tiempo puede ser difícil, pero con apoyo adecuado puede ser eficaz.
Si tu equipo de EII la recomienda, contarás con seguimiento por parte de un dietista.
En adultos, la nutrición enteral exclusiva no parece ser tan eficaz como los corticoides para controlar el Crohn. Esto puede deberse a que resulta más difícil mantener el tratamiento completo y algunas personas lo abandonan. Puede ser una opción para quienes no pueden tomar corticoides o prefieren evitarlos. También puede utilizarse junto con medicamentos inmunosupresores o biológicos. En algunos casos se emplea antes de una cirugía.
Aspectos prácticos de la nutrición enteral exclusiva
Generalmente se realiza en casa, salvo que ya estés hospitalizado. Puedes continuar con tus actividades diarias habituales.
Suele introducirse de forma progresiva durante unos días. Cada día se aumenta la cantidad de nutrición líquida y se reduce la de alimentos sólidos.
Puede que se permitan otras bebidas además de la fórmula líquida, como agua, té o café solos. El dietista indicará qué bebidas son adecuadas.
Existen diferentes marcas y sabores. Puedes probar varias opciones para encontrar la que prefieras. Todas son igualmente eficaces.
La mayoría de las personas la toman como bebida. Si resulta difícil ingerir suficiente cantidad, puede administrarse mediante una sonda que generalmente se coloca a través de la nariz hasta el estómago.
Algunas personas presentan efectos secundarios como náuseas, vómitos, diarrea, distensión abdominal o gases. Si ocurre, informa a tu equipo de EII o al dietista para que puedan valorarlo y ayudarte a manejar los síntomas.
La retirada suele hacerse de manera gradual mientras se reintroducen alimentos sólidos. El dietista te orientará sobre la velocidad adecuada y qué alimentos introducir primero.
Nutrición enteral parcial
Si tienes dificultades para obtener suficiente energía o nutrientes con la alimentación habitual, puede utilizarse nutrición enteral junto con alimentos y bebidas normales. Esto se denomina nutrición enteral parcial. En personas con Crohn, combinar nutrición enteral parcial con la medicación habitual puede ayudar a mantener la enfermedad bajo control.
En niños con Crohn, la nutrición enteral parcial puede utilizarse sola o junto con medicamentos para mantener la enfermedad controlada el mayor tiempo posible. También puede emplearse temporalmente mientras otros tratamientos empiezan a hacer efecto.
Nutrición parenteral
La nutrición parenteral aporta energía y nutrientes directamente al torrente sanguíneo mediante un catéter colocado en una vena del pecho, brazo o cuello. Esto evita completamente el paso por el aparato digestivo. Puede ser necesaria si no puedes absorber suficientes nutrientes a través del intestino. La mayoría de las personas con Crohn o Colitis no la necesitan.
Puede indicarse si:
Se ha extirpado una gran parte del intestino delgado y no queda suficiente para absorber energía y nutrientes (síndrome de intestino corto)
Existe una obstrucción intestinal
El intestino no funciona temporalmente después de una cirugía
Hay una fístula que evita el paso por parte del intestino
Generalmente se administra en el hospital. Si la necesitas, tu equipo de EII o dietista te explicará cómo funcionará y durante cuánto tiempo será necesaria. En casos poco frecuentes, si se requiere a largo plazo, puede organizarse para administrarla en casa.
Alimentación y bebidas para ayudar con los síntomas
Alimentación durante un brote
Durante un brote puede que no tengas mucho apetito. Aun así, es importante obtener suficiente energía y nutrientes. Puede ayudarte:
Beber abundantes líquidos. Si pierdes mucho líquido por diarrea o sangrado, puede ser útil una solución de rehidratación oral.
Incluir grasas saludables como aguacate, aceite de oliva o cremas de frutos secos. Son alimentos energéticos que ayudan a mantener el aporte calórico cuando el apetito es bajo.
Consumir alimentos ricos en proteínas. El cuerpo necesita más proteínas durante un brote. Puedes optar por huevos, lácteos, carne, pescado, legumbres o cremas de frutos secos.
Elegir fibra fácil de digerir, como verduras peladas y bien cocidas, plátanos, melón o zumos de fruta.
Si las comidas completas resultan difíciles, las sopas o batidos pueden ser más fáciles de tolerar.
Si los lácteos empeoran los síntomas, probar alternativas enriquecidas con calcio.
Cuando los síntomas mejoran, es importante volver gradualmente a una alimentación saludable y equilibrada. Si algunos alimentos empeoraron los síntomas durante el brote, intenta reintroducirlos poco a poco cuando te encuentres bien.
Si los síntomas son persistentes y te resulta difícil mantener una dieta equilibrada, solicita derivación a un dietista.
Alimentación con una estenosis
Si tienes una estenosis (estrechamiento intestinal), puede ser necesario modificar la dieta para prevenir obstrucciones.
Puede recomendarse evitar:
Pieles, semillas o tallos de frutas y verduras
Alimentos integrales
Frutos secos y semillas
Carnes duras o con tejido fibroso
Es preferible elegir fuentes de fibra fáciles de digerir, como verduras peladas y bien cocidas, plátanos, melón o zumos de fruta. Beber abundantes líquidos durante las comidas también puede ayudar.
Si no consigues suficiente energía o nutrientes, puede ser necesario tratamiento nutricional.
Diarrea
La diarrea es un síntoma frecuente en Crohn y Colitis. Algunas personas no notan relación con la alimentación; otras sí. Un diario de alimentos puede ayudar a identificar posibles desencadenantes.
Alimentos o bebidas que pueden empeorar la diarrea incluyen:
Cafeína
Alcohol
Edulcorantes artificiales
Regaliz
Es importante beber suficientes líquidos para evitar deshidratación.
Estreñimiento
Algunas personas con Crohn o Colitis pueden presentar estreñimiento. Puede deberse a la enfermedad, a la medicación o a dificultades para comer y beber.
Los cambios dietéticos pueden ayudar, aunque pueden tardar días o semanas en hacer efecto. Puede ser útil:
Mantener comidas regulares
Aumentar gradualmente la fibra
Consumir alimentos integrales, frutas y verduras
Elegir frutas como manzana, pera, ciruela o pasas, que contienen sorbitol, un laxante natural
Beber abundantes líquidos
Realizar actividad física regular
Distensión abdominal y gases
Puedes experimentar hinchazón o gases. Llevar un diario alimentario puede ayudarte a identificar alimentos que empeoran los síntomas.
Puede ayudar:
Comer porciones más pequeñas y frecuentes
Beber suficiente líquido
Reducir alimentos que aumenten los gases
Limitar bebidas con gas, cafeína o alcohol
Reducir alimentos procesados, azucarados, picantes o grasos
Si además presentas síntomas compatibles con síndrome de intestino irritable, una dieta baja en FODMAP puede reducir la hinchazón y los gases.
Deshidratación
Puedes deshidratarte si no bebes suficiente o si pierdes mucho líquido por diarrea, vómitos o un estoma de alto débito.
Puede ayudar:
Beber agua u otras bebidas diluidas si la deshidratación es leve.
Consumir bebidas con sales y azúcares para reponer pérdidas si es más significativa.
Contacta con tu equipo de EII si sospechas deshidratación y tienes:
Un estoma con alto débito
Síndrome de intestino corto
Las soluciones de rehidratación oral pueden no ser adecuadas si tienes diabetes o problemas renales.
Náuseas y vómitos
Algunas personas pueden sentir náuseas o vómitos, ya sea por la enfermedad o por ciertos medicamentos.
Puede ayudar:
Comer porciones pequeñas y frecuentes
Elegir alimentos bajos en fibra temporalmente
Triturar o hacer puré los alimentos si son más fáciles de tolerar
Consumir jengibre en alimentos o infusiones
Evitar olores fuertes
Evitar alimentos fritos, grasos o picantes si empeoran los síntomas
Fatiga
Muchas personas con Crohn o Colitis experimentan fatiga intensa que no mejora con el descanso.
Una alimentación insuficiente en energía o nutrientes puede contribuir. Si tienes deficiencias específicas, los suplementos adecuados pueden ayudar. También es importante intentar mantener una dieta equilibrada, aunque puede ser difícil cuando los niveles de energía son bajos.
En periodos de mayor energía, puede ser útil preparar comidas con antelación para disponer de ellas en días de mayor cansancio. También puede ayudar pedir apoyo para la compra o la preparación de alimentos.
Alimentación si tienes otras condiciones
Crohn, Colitis y otras enfermedades
Algunas personas con enfermedad de Crohn o Colitis Ulcerosa también presentan otras condiciones médicas que pueden requerir cambios en la alimentación. A veces las recomendaciones pueden parecer contradictorias entre sí. En estos casos, es especialmente útil el acompañamiento de un dietista.
Síndrome de Intestino Irritable (SII)
El síndrome de intestino irritable (SII) causa síntomas digestivos como dolor abdominal tipo cólico, distensión, gases, diarrea o estreñimiento, pero sin inflamación visible en estudios.
Alrededor del 10% de la población general tiene SII.
Más del 30% de las personas con Crohn o Colitis pueden presentar síntomas tipo SII, incluso cuando su enfermedad está en remisión.
Si tienes síntomas persistentes pese a tener la EII controlada, una dieta baja en FODMAP puede ayudar a identificar alimentos desencadenantes. Sin embargo:
-
No está diseñada para uso a largo plazo.
-
Debe realizarse bajo supervisión de un dietista capacitado.
Enfermedad celíaca y sensibilidad al gluten
El gluten es una proteína presente en trigo, cebada y centeno.
No hay evidencia de que el gluten empeore el Crohn o la Colitis por sí mismo. Sin embargo, algunas personas pueden tener además:
Enfermedad celíaca
Es una condición autoinmune en la que el sistema inmunológico daña el intestino al consumir gluten. Puede causar diarrea, dolor abdominal, distensión y gases.
En Reino Unido afecta a menos del 1% de la población, pero muchas más personas creen ser sensibles al gluten.
Sensibilidad al gluten no celíaca
Algunas personas presentan síntomas al consumir gluten sin tener enfermedad celíaca. No está claro si el problema es el gluten o otros componentes del trigo.
Importante:
-
No elimines el gluten antes de hacer estudios diagnósticos.
-
Las pruebas para enfermedad celíaca solo funcionan correctamente si estás consumiendo gluten.
-
El tratamiento confirmado para celiaquía es dieta estricta sin gluten.
Si eliminaste gluten durante un brote, puedes intentar reintroducirlo gradualmente cuando estés estable.
Intolerancia a la lactosa
La lactosa es el azúcar de la leche. Se digiere gracias a una enzima llamada lactasa.
Si no se digiere correctamente, puede provocar:
-
Diarrea
-
Distensión
-
Gases
-
Dolor abdominal
-
Náuseas
Algunas personas con Crohn tienen un riesgo ligeramente mayor de intolerancia a la lactosa. En Colitis, el riesgo es similar al de la población general.
Los síntomas pueden confundirse con un brote, por lo que conviene consultar antes de eliminar lácteos.
Recomendaciones:
-
Reducir, no necesariamente eliminar completamente.
-
Muchas personas toleran pequeñas cantidades con alimentos.
-
Elegir productos sin lactosa o alternativas fortificadas con calcio.
-
Asegurar suficiente calcio y vitamina D.
Enfermedad diverticular
Los divertículos son pequeñas bolsas en la pared del intestino, frecuentes en personas mayores de 60 años.
-
Si no causan síntomas: diverticulosis.
-
Si causan síntomas: enfermedad diverticular.
-
Si se inflaman: diverticulitis.
Puede ser difícil distinguir entre enfermedad diverticular y EII porque los síntomas pueden ser similares.
Una dieta equilibrada rica en:
-
Cereales integrales
-
Frutas
-
Verduras
junto con buena hidratación y actividad física ayuda a mantener función intestinal regular.
Trastornos de la conducta alimentaria
Algunas personas con Crohn o Colitis desarrollan una relación complicada con la comida debido a síntomas, cambios de peso o restricciones dietéticas.
Los trastornos como anorexia, bulimia o trastorno por atracón son ligeramente más frecuentes en personas con EII.
Evitar grupos completos de alimentos sin supervisión puede aumentar el riesgo.
Si notas cambios importantes de peso o preocupación excesiva por la comida, consulta a tu médico o equipo de EII.
Enfermedad cardiovascular
Las personas con Crohn o Colitis tienen un riesgo ligeramente mayor de enfermedad cardiovascular, posiblemente por inflamación crónica.
Una dieta saludable y variada es beneficiosa:
-
Rica en frutas y verduras
-
Con grasas saludables
-
Baja en grasas saturadas
Diabetes
Las personas con EII no tienen mayor riesgo que la población general de desarrollar diabetes.
Si tienes ambas condiciones, una dieta equilibrada es fundamental. Si resulta difícil combinar ambas recomendaciones, puede ser útil la valoración por dietista.
Deficiencias nutricionales
Las personas con Crohn o Colitis pueden presentar deficiencias por:
-
Dificultad para comer durante brotes
-
Mala absorción intestinal
-
Pérdidas por diarrea
-
Inflamación crónica
El equipo médico suele evaluar:
-
Peso y composición corporal
-
Fuerza muscular
-
Análisis de sangre
Desnutrición
Puede ocurrir pérdida de peso involuntaria por falta de calorías.
Estrategias:
-
Alimentos energéticos y ricos en proteína
-
Snacks entre comidas
-
Bebidas hipercalóricas
-
En casos necesarios, nutrición enteral
Sobrepeso y obesidad
Algunas personas con EII pueden aumentar de peso por medicación o cambios en dieta.
Es recomendable intentar pérdida de peso cuando la enfermedad esté estable.
Deficiencias de vitaminas y minerales
Hierro
Aproximadamente 1 de cada 3 personas con EII tiene niveles bajos de hierro.
Puede deberse a:
-
Sangrado
-
Mala absorción
-
Ingesta insuficiente
Puede causar anemia con fatiga, mareos y dificultad para respirar.
Tratamiento:
-
Suplementos orales
-
Hierro intravenoso en casos severos
Fuentes alimentarias:
-
Verduras de hoja verde
-
Legumbres
-
Frutos secos
-
Carnes rojas (con moderación)
-
Cereales fortificados
La vitamina C mejora la absorción del hierro.
El té y café reducen su absorción.
Calcio y vitamina D
Importantes para salud ósea.
Riesgo mayor si:
-
Tomas corticoides
-
Tienes enfermedad activa
Fuentes de calcio:
-
Lácteos
-
Alternativas vegetales fortificadas
-
Brócoli y verduras verdes
-
Pescados con espinas
Vitamina D:
-
Sol
-
Pescados grasos
-
Huevos
-
Alimentos fortificados
Puede ser necesario suplemento.
Ácido fólico y vitamina B12
Necesarios para formar glóbulos rojos.
Riesgo mayor si:
-
Inflamación en intestino delgado
-
Cirugía intestinal
-
Uso de sulfasalazina o metotrexato
B12 puede requerir inyecciones si hay mala absorción.
Dietas específicas en Crohn y Colitis
Actualmente no hay suficiente evidencia para recomendar una dieta específica para todos.
Cada persona responde diferente.
Antes de iniciar cualquier dieta restrictiva, conviene discutirlo con el equipo médico.
Dieta baja en FODMAP
Puede ayudar en síntomas persistentes tipo SII cuando la enfermedad está controlada.
No debe hacerse sin supervisión ni mantenerse indefinidamente.
Dieta alta en fibra
Podría beneficiar la salud intestinal general.
Evitar solo si existe estenosis.
Dieta baja en residuos
Limita fibra difícil de digerir.
Puede usarse temporalmente durante brotes, pero no hay evidencia sólida.
Dieta Mediterránea
Rica en:
-
Frutas
-
Verduras
-
Legumbres
-
Grasas saludables
Es saludable en general y puede ser beneficiosa.
Dietas vegetariana o vegana
No hay evidencia clara de que controlen la EII, pero pueden ser saludables si están bien planificadas.
Puede requerirse suplementación.
Suplementos
No deben sustituir la medicación.
Omega-3
No recomendados rutinariamente.
Probióticos
Pueden ayudar en Colitis leve.
No hay evidencia sólida en Crohn.
Remedios herbales
Evidencia limitada.
Algunos pueden interactuar con medicamentos.
Situaciones especiales
Embarazo
Se recomienda:
-
400 mcg de ácido fólico antes y hasta semana 12
-
10 mcg de vitamina D durante todo el embarazo
Sistema inmune bajo (importante en tu caso)
Si estás en tratamiento inmunosupresor como Upadacitinib (Rinvoq), es importante:
-
Mantener higiene estricta alimentaria
-
Lavar bien frutas y verduras
-
Evitar carnes crudas o poco cocidas
-
Refrigerar adecuadamente alimentos
Ayuno
No hay evidencia clara sobre ayuno intermitente en EII.
Debe evaluarse individualmente, especialmente si hay brote o riesgo de deshidratación.
Diario alimentario
Puede ayudarte a:
-
Detectar desencadenantes
-
Evaluar nutrición
-
Diferenciar síntomas de brote vs alimentos
Siempre realiza cambios con orientación profesional.