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Gases

Es normal tener gases en el intestino, tanto si se padece la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa como si no. Todos producimos varios litros de gas al día a través de los procesos normales de la digestión. Una parte se reabsorbe en el torrente sanguíneo y finalmente se exhala, mientras que el resto se libera en forma de gases. La mayoría de nosotros probablemente se desahoga una media de cinco a quince veces al día, aunque no seamos conscientes de ello.

 

¿Cómo puedo reducir el exceso de gases?

Por desgracia, no hay una solución sencilla: lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. Sin embargo, algunas personas han encontrado útiles las siguientes ideas:

 

Piensa en tu forma de comer

 

Cree un ambiente relajado al comer, ya que la tensión nerviosa a la hora de comer puede afectar a la digestión.

Coma comidas pequeñas y regulares (quizás cinco o seis al día), ya que un intestino vacío produce más gases y ruidos.

Algunas personas consideran que una comida copiosa a última hora de la noche les hace sentir incómodos. Si este es su caso, intente dejar un periodo de tiempo más largo entre la comida y el momento de acostarse.

Come despacio con la boca cerrada para evitar tragar aire con la comida, y asegúrate de masticar bien cada bocado.

 

Averigua qué alimentos pueden afectarte

Es posible que sepas que tienes una intolerancia o eres sensible a ciertos alimentos o ingredientes. (Si tiene problemas para identificar si algún alimento en particular le está causando hinchazón y gases, puede ser útil llevar un diario de alimentos durante una o dos semanas. Anota todo lo que comes y bebes y si te produce algún síntoma.

 

Algunos alimentos, como las alubias, las cebollas, la coliflor, otras legumbres y los cereales integrales, son bien conocidos por ser "gaseosos". Aunque lo que produce muchos gases para una persona puede no hacerlo para otra.

 

A algunas personas les afectan los siguientes alimentos

 

Alimentos ricos en grasa y huevos: pueden producir gases malolientes.

Alimentos refinados y azucarados, especialmente los que contienen sorbitol, un edulcorante artificial.

Alimentos picantes, sobre todo si no se está acostumbrado a ellos.

Alimentos con alto contenido en fibra de salvado (por ejemplo, el pan integral y algunos cereales).

Verduras crudas, sobre todo si tienes la enfermedad de Crohn y estenosis (estrechamiento del intestino). Cocinar bien las verduras ayuda a descomponer las fibras, lo que puede facilitar la digestión y mejorar los síntomas de hinchazón y gases.

Algunos alimentos con carbohidratos que se cocinan y se enfrían se convierten en "almidón resistente", lo que puede provocar hinchazón y gases cuando se comen. Entre estos alimentos se encuentran las patatas o la pasta, y los productos de patata cocidos que se comen después de recalentarlos, como los gofres de patata y las patatas fritas al horno.

 

Qué hacer si cree que puede tener una intolerancia alimentaria

Puede valer la pena experimentar suprimiendo ciertos alimentos, como los mencionados anteriormente, durante un breve periodo (de cuatro a seis semanas) para ver si esto ayuda. Sin embargo, ten en cuenta que suprimir una serie de alimentos puede suponer la pérdida de nutrientes valiosos. Es importante, si puedes, mantener una dieta equilibrada. Habla con tu equipo de EII para ver si pueden remitirte a un dietista, sobre todo si quieres probar una dieta de exclusión más prolongada o extensa.

También es buena idea consultar a tu médico si crees que puedes ser intolerante a la lactosa. Hay varios tipos y niveles de intolerancia, por lo que obtener un diagnóstico correcto ayudará a identificar la solución adecuada para ti.

Algunas personas con SII han descubierto que seguir una dieta baja en FODMAP ayuda a reducir la hinchazón y el viento. FODMAP es la abreviatura de un grupo de moléculas alimentarias conocidas como carbohidratos fermentables que se encuentran en alimentos como la fruta, el trigo y los productos lácteos. Estas moléculas son difíciles de digerir correctamente, por lo que las moléculas no digeridas pasan al colon, donde actúan como fuente de alimento para las bacterias. A medida que las bacterias digieren los FODMAP, pueden provocar síntomas como hinchazón y gases. Se cree que reducir los alimentos que contienen FODMAPs alivia estos síntomas. Además, si tienes un SII o síntomas parecidos a los del SII cuando tu Crohn o colitis no están activos, una dieta baja en FODMAPs podría ser beneficiosa. Es una dieta bastante restrictiva y difícil de seguir, por lo que si quieres probarla, deberías contar con la ayuda de un dietista para asegurarte de que no te faltan nutrientes importantes.

 

Beber

Bebe mucho líquido. La Asociación Dietética Británica recomienda 1,6 litros al día para las mujeres y 2 litros al día para los hombres, dependiendo de la edad, el clima, la actividad física y la condición individual. Esto supone entre seis y ocho vasos al día. Merece la pena consultar con su equipo de EII la cantidad de agua que le recomiendan beber.

Evite la cafeína en el café, el té y los refrescos de cola. En su lugar, puede probar el té descafeinado, el té de menta, el té verde o las infusiones de hierbas y frutas.

Evita las bebidas gaseosas.

Algunas personas con Crohn o Colitis dicen que beber una gran cantidad de líquido de una vez les provoca una acumulación de gases, sobre todo si se bebe durante las comidas. Es posible que quieras reflexionar sobre la forma en que bebes si notas que tienes gases poco después de las comidas. Puede ser útil tomar sorbos en lugar de grandes tragos de líquido.

Las bebidas alcohólicas también pueden aumentar la cantidad de gases producidos.

 

Otros consejos

Intente limitar el estrés, que puede hacerle tragar aire. Por ejemplo, cuando estés tenso, practica la respiración lenta

Articulo Completo en https://www.crohnsandcolitis.org.uk/about-crohns-and-colitis/publications/bloating-wind#:~:text=It%20is%20normal%20to%20have,to%20be%20released%20as%20wind.